jueves, 6 de marzo de 2014

Yo de mayor quiero ser feliz


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Buscamos la felicidad. Y esto es un hecho inmutable en el ser humano. Quiero ser feliz... dice unos. Ojalá la vida me fuera mejor.... comentan otros. La realidad es que el dolor, la frustración o la rabia, son emociones que a priori nos parecen contrapuestas a nuestro ideal de felicidad. 

Este concepto como estado invariable constituye una utopía que nos puede llevar a una sensación de desengaño y desesperanza constante. La felicidad no se encuentra, se construye 

¿Cómo convertirte en el propio arquitecto de la tuya? En la sencillez está la clave.


  • Acepta tus emociones. Aunque a priori algunas te parezcan desagradables, si no las dejas entrar, lo harán igualmente, pero con más violencia que si tú mismo les das paso.
  • Vive cada día con la conciencia de que el presente es el único momento real que posees. La vida es finita, y no hay mayor desespero que el de una vida mal vivida.
  • Hazte y haz cumplidos. Ser agradecido fomenta la atracción de lo positivo.
  • Sonríe. Nunca sobra y siempre ayuda.
  • Dale voz a tus emociones. Es más fácil avanzar cuando aprendemos a contarnos nuestra historia de vida.
  • Juega, haz tonterías. Desvincúlate de vez en cuando de tu parte adulta.
  • Acepta el dolor, pero no hagas de esto un sufrimiento. El dolor no se escoge, el sufrimiento, entendido como el regodeo en lo negativo, sí.
  • Asume la responsabilidad de tus acciones, pero no hagas de esto un acto de culpa continua con la que cargar eternamente.
  • Haz cosas que te gusten, ya sea ir al cine, hacer un viaje o prepárate tu comida favorita mientras escuchas buena música.
  • Abre nuevos horizontes. Si siempre haces lo que haces siempre, conseguirás exactamente lo mismo que siempre has obtenido.




martes, 25 de febrero de 2014

En Clave Erótica

foto enclave erotica
Trabajo-coche-supermercado-tele-cama-trabajo.O sólo trabajo-cama-trabajo. ¿Es ésta tu rutina? Seguramente, como la de muchos de los que estáis leyendo esto. Si además añadimos algunas preocupaciones y la falta de tiempo (¡Siempre la falta de tiempo!) nos encontramos con una combinación perfecta que desconecta nuestro cuerpo. Torpes para excitar y excitarnos (no sólo sexualmente), nos volvemos incapaces de disfrutar de placeres eróticos en nuestro día a día. ¿Qué ha pasado? Tú capacidad erótica ha disminuido.
Pero el erotismo no es sólo sexo, sino placer. Cuando nuestra capacidad erótica disminuye no sólo disfrutamos menos del sexo, sino también de olores, besos, abrazos, miradas, pensamientos, imágenes o caricias.
Salgamos en busca de placer...
¿Cómo? Manteniendo nuestra mente en clave erótica. Es decir, abriendo nuestro cuerpo y nuestro pensamiento a ese placer que está esperándonos en forma de miradas diferentes, pensamientos cálidos, pequeños contactos, abrazos o buen sexo.
Mantener la mente en clave erótica consiste en reservar un espacio al erotismo, para percibir y experimentar el placer de nuestro alrededor desde la perspectiva de lo sensual. Algo así como ponernos una gafas eróticas con un efecto contrario al cansancio y a la rutina.
J.Y. Desjandins y C. Cépaultdesfinen la imaginación erótica como "la facultad del ser humano autoerotizarse mentalmente por la creación de fantasías". Es decir, pensar, imaginar, recordar o fantasear ayudará a que nuestro cuerpo y nuestra mente conecten con el placer, el deseo y la motivación sexual 
¿Cómo puedo hacer esto?
Para empezar, al igual que algunas personas coleccionan sellos, te sugiero que tú colecciones lo que te erotiza. Pueden ser poesías, novelas, películas (no tienen porqué ser porno), fotografías, materiales, frases o recuerdos de miradas concretas. Con este ejercicio, mantendrás las gafas puestas, experimentando más fácilmente el erotismo y además te habrás hecho con una colección de placer siempre a tu disposición para ayudarte.

martes, 11 de febrero de 2014

¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de seducir y conquistar?





Seducir y conquistar es un arte, es una habilidad que se maneja como si hubiéramos nacido con ella, pero toda habilidad se puede aprender y mejorar sabiendo unos pequeños trucos ¿Te gustaría practicar?
Las relaciones sociales son unos de los aspectos más importante de nuestra vida, por ello, es muy importante que sepamos sacarle partido a nuestra simpatía y al atractivo social que desprendemos. Para esto veremos algunas claves.
El primer paso en el proceso de seducción  es acercarse a esa persona con la que queremos mantener algún tipo de relación, no podemos esperar que surja la oportunidad sino que tenemos que buscarla y crearla. Nos toca tomar la iniciativa si queremos que haya una interacción para que poco a poco conectemos físicamente o incluso aparezca la atracción. Por supuesto es muy importante no olvidar que este proceso se da poco a poco, paso a paso y nunca de golpe. 
En este proceso de seducción debemos usar dos estrategias:
  • La comunicación verbal
  • La comunicación no verbal
La simpatía y atractivo físico se verán automáticamente incrementadas si manejamos la comunicación en general.
La conversación como estrategia es imprescindible, puedes ser muy atractivo y conseguir incluso que la primera interacción la provoque la otra persona pero si cuando te toca interactual verbalmente fallas, el atractivo no te sirvió para mucho.
La conversación fluirá poco a poco pero si te cuesta no está de más que ensayes, pienses temas de conversación que a ti te interesen y que hablen de ti pero también busca temas que puedan interesar a la otra persona, especialmente busca preguntas clave que faciliten esos temas de conversación que puedan resultar interesantes para la otra persona. Interésate por su vida, por lo que le gusta y muéstrate receptivo en la escucha, que sienta estás interesado. Haz preguntas abiertas, cuya respuesta no sea un sí o un no sino que pueda extenderse en la respuesta, regala información positiva, es decir, saca a relucir tus puntos fuertes desde la humildad, nunca vayas dando pena o hablando sobre tus ex, malas experiencias... esta es una mala estrategia.
La comunicación no verbal en el proceso de seducción puede llegar a ser incluso más importante que las palabras. Entre los componentes no verbales podemos enumerar: el contacto visual, el tono de voz, el volumen y la velocidad, los gestos de la cara y manos, la postura, la vestimenta, el contacto físico o la distancia.
De entre todos estos me gustaría resaltar la mirada, ya que esta es un canal paralelo al lenguaje hablado y hay que saber utilizarla para que estén sincronizados. Son muchos los estudios que indican que la gente que mira más es vista como más agradable así que saquémosle todo el partido posible a nuestra mirada.

Si miramos a nuestro interlocutor conseguiremos mayor respuesta que si estamos mirando hacia otro lado, esto es un indicativo de que seguimos la conversación y de que nos interesa. Sin embargo hay que tener en cuenta que un exceso de contacto ocular muy fijo y continuo puede resultar molesto a nuestro interlocutor. Si retiramos la mirada estamos indicando desinterés, timidez, sumisión o sentimientos de superioridad. Por ello, hay que sacar calibrar la mirada, directa y continua, mostrando interés pero no fija.
La postura corporal es otro aspecto a tener en cuenta. No sólo de nuestro cuerpo sino también de nuestra cara y manos también. Es importante que todo se muestre sincronizado, el cuerpo siempre erguido mostrando seguridad, los brazos y manos en consonancia con nuestra conversación verbal. Movimientos excesivos de brazos pueden dar sensación de nerviosismo al igual que mantenerlos quietos o cruzados pueden dar sensación de no quererse abrir a la otra persona.
La distancia física que interponemos con la otra persona siempre ha de ser adecuada a las circunstancias. Hay quienes incluso expresan esto en centímetros. La distancia personal es ese espacio a modo de esfera protectora que nos gusta mantener entre nosotros y el resto de los individuos y está valorado entre 50 y 125 cm. Dependiendo de la intimidad que tengamos con esa persona, tendremos en cuenta esta distancia para dar un poco más de margen o acercarnos.
No dudes en practicar y observarte en todos estos aspectos porque la práctica es imprescindible para poco a poco desarrollar al máximo esta habilidad. Si fallas no tires la toalla, es cuestión de perfeccionar.
Agencia Matrimonial Cyclo    


jueves, 26 de diciembre de 2013

HABLEMOS DE SEXO CON LA PAREJA Y TENGAMOS UN MEJOR SEXO


En una relación el sexo es muy importante y puede convertirse en un punto de satisfacción o de frustración. Hablar de ello con nuestra pareja es fundamental para que este mejore.
En una pareja es imprescindible compartir gustos y necesidades, especialmente en el plano sexual, ya que el único modo de poder mejorar las relaciones sexuales es ponerlo en común y aprender juntos. De este modo, hay que compartir tanto lo bueno, lo que nos gusta, como lo malo, lo que no nos complace.
Sin embargo, hablar no vale de cualquier manera ni en cualquier momento sino que es importante saber hacerlo. Y es que es un tema en el que se vuelcan muchos conflictos de otras áreas. Es muy típico castigar a la pareja sin sexo tras algún enfado, a pesar de que el motivo de disgusto no tenga absolutamente nada que ver con el ámbito sexual.
Entonces ¿cómo tenemos que tratar este tema? Lo primero de todo es escoger bien el momento en el que hablar sobre esto con nuestra pareja, un momento en el que nadie interrumpa ni se entrometa en las opiniones o necesidades de cada uno así como que ambos estéis relajados y tranquilos. Preferiblemente que no sea después de realizar el coito ya que en este instante nos encontramos en un estado de vulnerabilidad que puede desviar lo que sentimos y necesitamos, así como lo que verbalizamos.
También es imprescindible hablar con nuestra pareja desde el amor, evitando la humillación o el ataque, evitando herir su sensibilidad. Y como no, siendo claros, concretos. Dentro de esta claridad podemos puntualizar el no mezclar discusiones como antes decíamos, no utilizar el sexo como castigo cuando se trata de otro tema, ya que, como consecuencia, estaríamos privándonos a nosotros mismos de disfrutar de la máxima intimidad y entrega de nuestra pareja. En este aspecto la tonalidad con que nos dirigimos a nuestra pareja es muy importante, debe ser desde la confianza, invitando a la intimidad y no desde la tensión.
Pero no sólo hablando podemos influir, sino que hay otra manera: observando nuestro cuerpo. Donde hay gustos hay colores como se suele decir y es que cada uno disfruta de una manera, por ello no hay normas que funcionen para todos sino que cada uno ha de conocer su propio cuerpo y qué es lo que mayor placer le produce haciéndoselo saber a su pareja. Para ello, podrían ser muy útiles juegos sexuales como un modo de explorar zonas erógenas y salir de la rutina.
Las relaciones sexuales en pareja pueden ser fuente de conflicto por diversos motivos. No permitas que este tema cree distanciamiento, háblalo con tu pareja, mejora vuestras relaciones sexuales y como no, vuestra relación en general.

Mª Isabel  Naranjo Castro
Psicóloga Agencia Matrimonial Cyclo



jueves, 21 de noviembre de 2013

Sexo entre amigos ¿rompe o fortalece la amistad?



El roce hace el cariño, o eso es lo que se suele decir, y, a veces, grandes amistades acaban intimando más allá de la amistad propiamente dicha a través del sexo. Y después… ¿se rompe la amistad o esta se hace más fuerte?
La Boise StateUniversity investigó este tema a través de un estudio dirigido por la doctora Heidi Reeder. Este reveló que el 20% de los participantes habían tenido relaciones sexuales con al menos un amigo en su vida y el 76% de los casos de amigos que tuvieron sexo afirmaron que fortalece su amistad.
Por otro lado, el 50% de los encuestados aseguró llevar una relación de amistad con su amigo/a después de tener un encuentro íntimo varios años después de este suceso.
Teniendo en cuenta estos datos podríamos confirmar que la amistad se vería fortalecida, sin embargo, creo que es importante valorar este hecho, ya que hay numerosos factores que influyen.
A pesar de las estadísticas, hemos de tener en cuenta que muchas relaciones de amistad se rompen tras mantener relaciones sexuales. ¿Cuáles son los motivos? Principalmente, cuando dos amigos mantienen relaciones sexuales, es muy probable que uno de los dos confunda la amistad con algo más. En ese momento, es fácil confundir el tipo de relación que se tiene y como consecuencia de dicha confusión y de no compartir los mismos sentimientos, es posible que esa amistad se fracture.

¿Qué podemos hacer para evitar que la relación se rompa? Para evitar estas situaciones incómodas podemos tomar dos posturas muy diferentes. Por un lado, no mezclar tipos de relaciones, es decir, separar la amistad pura de los famosos “amigos con derecho a roce”. No siempre es fácil, por lo que a veces tenemos que plantearnos otra opción y es la de ser muy claros cuando se da la posibilidad de mezclar situaciones. De este modo, conviene hablar y establecer qué tipo de relación existe con nuestro amigo cuando la amistad y el sexo han acabado mezclándose. Así, siendo claros podremos evitar la confusión.
Mª Isabel Naranjo
Psicóloga Agencia Cyclo

miércoles, 13 de noviembre de 2013

¿DEBEMOS CONTAR TODO A NUESTRA PAREJA?


La comunicación es la base para mantener una buena relación de pareja así como la confianza y el compartir experiencias, deseos, pensamientos… A pesar de ello, a veces nos encontramos con situaciones en las que nos debatimos en la indecisión de compartir algo con nuestra pareja o callárnoslo. ¿Es mejor contarlo todo aunque corramos el riesgo de herir a nuestra pareja? O por el contrario, ¿es mejor ocultar ciertas cosas aunque con ello sintamos que faltamos a la sinceridad?
Planteadas estas cuestiones, la duda es inevitable y la posibilidad de equivocarnos demasiado alta. Sin embargo, si pudiéramos decidir qué hacer con madurez y objetividad la decisión sería muy clara, siempre teniendo en cuenta la personalidad de nuestra pareja.
Como decíamos, la comunicación dentro de la pareja es básica e imprescindible, además, esta comunicación ha de ser transparente y sincera pues si dentro de la pareja se ocultan y evitan problemas, discusiones o sentimientos, la relación antes o después se verá resentida 
Aunque la sinceridad no siempre evita el conflicto ni facilita la comunicación y ahí, es donde  debemos hacer uso de la madurez y objetividad para decidir si es mejor contarlo o no. Y es que el exceso de sinceridad puede ser contraproducente y, en esos momentos, el silencio se convierte en el mejor recurso a usar dentro de la comunicación.
Muchas son las situaciones en las que podemos encontrarnos con la duda de contar algo o no y los ejemplos son innumerables. Por ello, quisiera partir como ejemplo de algo muy básico que suele pasar desapercibido, y es que cuando nos enfadamos con nuestra pareja suele poseernos ese arranque de sinceridad apoyado en sus defectos o  esos aspectos que nos molestan. Si cogiéramos aire y nos acordáramos de ser maduros y objetivos, nos daríamos cuenta de cuánto daño podemos hacer y qué ineficaz es decirle a nuestra pareja lo aparente que es frente a los demás y lo calzonazos que es en realidad; o lo vago e inútil que es, o que te gustaría que fuera tan apasionado como tu ex…, por poner algunos ejemplos. Tal vez ese arranque de enfado te sirva para desahogarte o para sentir que tienes motivos para enfadarte pero, realmente, lo único que se consigue es extender el enfado y abrir heridas que luego habrá que curar.
Por ello, valora si es necesario ser sincero, no siempre es la mejor opción. Y  es que como dice Ernest Hemingway “se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para aprender a callar”.
Mª Isabel Naranjo Castro
Psicóloga Agencia Matrimonial Cyclo

martes, 5 de noviembre de 2013

¿ES POSIBLE LA AMISTAD ENTRE HOMBRES Y MUJERES?

En este tema el debate está servido, por un lado está el bando que apoya la idea de que tener una relación de amistad con una persona del sexo opuesto no supone un problema y, por otro, los que ven imposible este tipo de amistad sin que aparezca confusión. Pero… ¿quién lleva razón?
Desde la Universidad de Wisconsin - Eau Craire, Estados Unidos, han realizado un estudio contando con 88 parejas de estudiantes universitarios para demostrar este fenómeno. Se les aseguró a todos ellos que sus respuestas serían totalmente confidenciales y su amigo/a no sabría de ellas. Se les preguntó sobre los sentimientos románticos que pudieran o no haber tenido hacia el amigo/a con quien acudieron. También se realizó un historial sobre la interacción cotidiana que cada sujeto de la investigación tenía con personas del sexo opuesto.
Tras obtener los resultados de esta investigación se vio que los hombres y las mujeres tienen una percepción muy diferente sobre el tipo de relación que mantienen.
De este modo, los hombres sienten mucha más atracción hacia sus amigas que las mujeres hacia sus amigos. Además, ellos tienden más a pensar que sus compañeras se sienten atraídas por ellos. Por el contrario, las mujeres apenas sienten atracción hacia sus amigos varones y creen que ellos tampoco se sienten atraídos.
Según dice Adrian F. Ward (Scientific American): “Los hombres consistentemente sobrevaloran el nivel de atracción sentido por sus amigas mujeres y las mujeres consistentemente subestiman el nivel de atracción sentido por sus amigos hombres”, pudiendo ser esta una manera de resumir el malentendido que domina la amistad entre hombres y mujeres.
A pesar de las investigaciones, creo que es importante no agarrarse a la generalización de las estadísticas como algo irrefutable y recordar que siempre influyen muchos factores que pueden determinar la posibilidad de una amistad entre hombres y mujeres, especialmente la intención que ambos tengan en relación a esa amistad.
Mª Isabel Naranjo
Psicóloga Agencia Matrimonial Cyclo